martes, 25 de enero de 2011

Cultura anti-juego y materialismo infantil

¿ Se han dado cuenta? ¡El juguete ya está casi extinto! y con ello la imaginación, la infancia y otras cosas fundamentales para el desarrollo de los niños que se logran solo a través del juego.

En Chile las juguetearías propiamente tal casi no existen, con suerte una que otra tienda que trabaja la madera sobrevive (según yo, por la tendencia moderna de consumir cosas reciclable y naturales) y algunos clásicos internacionales como Lego y tiendas que se han instalado como propuesta alternativa, como la jugueteria Alemana. El boom de los aparatos electrónicos han desplazado por una parte esta industria que viene a ofrecer un infinito acceso a juegos "en una sola caja", y bien el mismo interés de los niños por estar "in" en lo último en tecnología. Creo que estos son necesarios y fundamentales pues cumplen un rol cognitivo importante, pero no vienen a reemplazar las cualidades de los objetos que en su manipulación constante permiten desarrollar en los niños el pensamiento concreto, abriendo la imaginación, la creatividad, entre otros.

Sin embargo y volviendo al tema de los juguetes, el niño ya no está siendo estimulado por sus padres para obtener estos preciados elementos de una manera "meritoria". Desde temprana edad estos son bombardeados con millones de regalos desechables que en su fácil alcance , y al corto plazo, logran aburrirlo de la misma manera. La obtención de algo deseado es otorgado tan rápidamente que no hay aprecio real por el infante sobre el objeto solicitado por él. Por esta razón, cuando los niños avanzan en edad ya no les interesa obtener un "objeto" más si no que obtener muchos en una cadena que no tiene fin, donde el consumismo se incorpora naturalmente. Por lo anterior, queda en manifiesto que es labor de los padres regular el flujo material y distinguir la delgada línea entre el deseo, al necesidad y el capricho. Por otra parte el niño, idealmente, debiera desarrollar sus intereses personales del juego y los juguetes a través de gustos y elecciones que ellos mismos fueran determinando con el intercambio de juego con otros niños y NO por lo que les dicta la televisión; hoy están tan condicionados a un futuro pre-establecido fabricado por el marketing que si quieren algo la mayoría de las veces es porque otros lo tienen o porque es lo que todos están comprando o usando en la escuela.

Sin extender demasiado el tema, si a esto le sumamos las horas de los padres pasan en Mall con sus niños todos los fines de semana, el niño va considerando el consumo como normal, los juguetes como desechables y el juego como una acción pasajera en páginas de Internet. Un estudió sencillo realizado en primer ciclo básico en una escuela chilena, demuestra que los niños pasan más tiempo en el Mall que en cualquier otra parte en su tiempo libre. Cuando se les pidió dibujar lo que habían hecho el fin de semana con sus familias, 7 de cada 10 se dibujó en un Mallen actitud de consumo junto a sus padres. Esta situación es grave, y actualmente se hace muy poco para enseñarle a los padres que la primera infancia es la etapa formativa sobre estos hábitos...¿hasta cuando se pensará que lo material es lo que buscan los niños para ser felices?

De aquí puedo desprender la taza de problemas escolares por la ausencia de los padres en la casa que ven una alternativa ante ausencia el complejo relleno material, pero tendría que pasarme toda la noche escribiendo las causas probables de niños y adolescentes con problemas emocionales y conductuales derivados de otros factores culturales no menores , así que termino con el hecho que el juego, los juguetes y las colecciones que antes formaban personalidad, imaginación y creatividad, hoy se reduce a la ejecución, repeticiones y ambiciones materiales.

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